5 claves para estar en forma… ¡y ser constante!

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Sporty young woman doing yoga practice isolated on white background - concept of healthy life and natural balance between body and mental development

¿Cuántas veces nos sentimos culpables por no estar en forma? El día a día, el trabajo, la familia, la vida social…. no nos permiten buscar ese hueco para nosotras con el fin de practicar hábitos para sentirnos mejor. La Organización Mundial de la Salud, OMS, aconseja practicar al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada, o al menos 75 minutos semanales de actividad física intensa, o una combinación equivalente entre actividad moderada e intensa.

Y, si sabemos todo esto, ¿Por qué no somos constantes en el ejercicio físico? Te dejamos 5 consejos para que consigas incluir en tu rutina diaria un momento para ti y tu cuerpo: ¡lo agradecerás!

1. Elige una actividad que te motive y/o te guste

young woman preparing for a run/tied shoelaceParece obvio, pero lo pasamos por alto. Muchas veces abandonamos una actividad física porque “nos obligamos” a ello o pensamos que es lo que más nos conviene, aunque suponga un gran sacrificio para nosotros. “He de ir al gimnasio”, “no me gusta correr, pero es lo que más quema en poco tiempo”, “¡qué pereza ir a clase de tonificación!”.

Piensa en lo que realmente te apetece y te gusta, ¡y se te da mejor! Puede que en una clase de spinning quemes más calorías que en una sesión de danza, pero tienes más posibilidades de asistir regularmente a algo que te apasiona. Por otra parte, si te encanta el contacto con la naturaleza, búscate una actividad al aire libre antes de entrar en un gimnasio.

Cuanto más disfrutes con lo que haces, más posibilidades tendrás de ser constante.

2. Sé práctica

Seamos realistas: no busques el centro de pilates en la otra punta de la ciudad, ni te apuntes a una clase los viernes a las 21h cuando te gusta salir a cenar con tus amigas o estás reventada de toda la semana. Si te da pereza pasar por casa, llévate la bolsa por la mañana y ve directamente, o aprovecha a mediodía cerca del trabajo.

En resumen, busca siempre facilidades, y escoge el camino más rápido.

3. Objetivos realistas

Two young women exercising with medicine ball in gym. Girls working out in gym.

Es mejor empezar por pequeñas metas, porque si te pones objetivos demasiado altos, corres el riesgo de frustrarte y abandonar. Si sabes que tienes poco tiempo, no te propongas estar dos horas en el gimnasio, porque te desanimarás y ya no irás.

Es preferible realizar ejercicio moderado dos o tres veces por semana aunque sea una hora escasa, que dejarte la piel durante tres horas y después no volver en 15 días recordando lo mal que te sentiste con las agujetas.

En el equilibrio está el éxito. Poco a poco podrás ir a más, pero plantéate pequeños logros y prémiate por ellos. Si ves que vas logrando lo que te propones, tendrás más fuerzas para seguir adelante y mejorar.

4. Lleva un estilo de vida saludable

Está muy bien premiarse por los logros personales, pero sin cometer excesos, y llevando en general un estilo de vida sano (alimentación, hábitos saludables, actividad física…).

No pasa nada si los viernes después de tu sesión de ejercicio aprovechas para tomarte unas cervezas con los amigos, ¡pero no lo hagas todos los días! Es cuestión de ser coherente y equilibrado. A quién no le apetece un chocolate con melindros una tarde fría de invierno, pero procura seguir una alimentación equilibrada, reduciendo los dulces y sin olvidar tus raciones diarias de fruta y verdura.

green, red, yellow, purple vegetables and fruits

 

No limites tu actividad física a “la clase de yoga”, “el gimnasio” o “las sesiones de running”. Aprovecha tu vida cotidiana para estar en forma: si tienes tiempo, mejor dejar el coche o la moto e ir caminando. Aprovecha para estirar las piernas en el trabajo y haz pequeños descansos. Sustituye siempre que puedas las escaleras por el ascensor. Alterna las tardes de sofá y peli con un buen paseo con los amigos o un partido de fútbol con tu hijo. Alterna el cine con actividades físicas como patinaje sobre hielo, bolera, escalada, excursiones a la montaña, paseos…

5. Automotívate

Si vas a empezar una actividad física nueva, hazlo con ilusión y entusiasmo. Prepárate a conciencia el equipo deportivo: prendas, bambas, bolsa… y si puedes, date un capricho y cómprate algo nuevo.

Toma conciencia de las partes de tu cuerpo que estás utilizando mientras haces ejercicio, y en qué medida se están beneficiando.

Mímate con una sesión de sauna post-ejercicio y felicítate por tu trabajo bien hecho.

En conclusión, estar en forma debe ser UN BENEFICIO para ti, debe hacer sentirte bien y compensar; no debe ser en ningún caso UNA OBLIGACIÓN (sí un pequeño sacrifico a veces, súmamente compensado). ¡Ánimo, tú puedes!

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