Cómo relativizar los problemas (y vivir más feliz)

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Cómo relativizar los problemas

Aprender a darle la importancia adecuada a cada situación y a cada problema es fundamental para no preocuparnos excesivamente. Saber cómo relativizar los problemas, nos ayuda a vivir mejor.

¿Cuántas veces has hecho una montaña de un grano de arena? ¿Y darle demasiadas vueltas a un tema y estar días y días pensando en ello, cuando al final no ocurre ni un 1% de lo que habías imaginado?

Creo que a todas nos ha pasado, y créeme, es un gasto de energía innecesario. Problemas como:

“Se me ha estropeado el coche y tendré que comprarme otro nuevo. ¡Qué faena!”
“No tengo canguro para mis hijos y no voy a poder salir esta noche. ¡A ver ahora qué hago!”
“Este año me quedo sin vacaciones y tendré que quedarme en casa. ¡No es justo!”
“Todos tienen trabajo menos yo. ¡Soy la persona más infeliz del mundo!”

Y como estos, mil situaciones que tergiversamos en nuestra mente hasta convertirlas en problemas irresolubles que nos restan bienestar.

Creo firmemente que somos las responsables de nuestra felicidad, por eso te voy a explicar 5 técnicas que te servirán para relativizar los problemas con los que te enfrentas día a día y así darles la importancia que realmente tienen.¡Empezamos!

  1. ¿Alguien más ve ese problema con la importancia que tú le das?
    Coméntale tu situación a una amiga, a un familiar o a algún compañero o compañera de trabajo. Muchas veces el que nos den otra perspectiva nos ayuda a ver la situación de otra manera.
    Piensa incluso en situaciones en las que te hayan pedido consejo a ti sobre un tema en concreto. Quizá, de la misma manera que tú ayudas a los demás, te puedan ayudar a ti en este caso. ¡No temas y pregunta!
  2. Respira hondo 3 veces
    No es un consejo que los psicólogos y coaches demos a la ligera. Ya no sólo por oxigenar nuestro cerebro y nuestro cuerpo; ya no sólo por ayudar a tu mente a relajarse; sino también porque respirar es realmente una de las pocas cosas que necesitamos para vivir. ¿Has probado a dejar de respirar? Nos moriríamos. ¡Pues recuerda eso cuando estés preocupada por un problema que piensas que es lo peor que te ha ocurrido! Recuerda que por muy malo que sea ese problema, no te va a quitar tu respiración.
  3. Imagina que ese problema lo tiene tu peor enemigo.
    Cuando el problema que nos preocupa es nuestro, le damos una importancia global y hasta tendría que salir en el telediario y las noticias del mundo entero. ¡Es altamente preocupante y poderoso! Sin embargo, cuando ese mismo problema le ocurre a otra persona, ya no tiene tanta importancia. Pues te invito a ir más allá. ¿Y si ese problema que tienes ahora mismo, lo tuviera tu peor enemigo? Ahora parece que todo cambia, ¿verdad? Pues con esos dos puntos de vista, el tuyo y el de tu enemigo, intenta llegar a un término medio para evaluar realmente la importancia de tu situación. Es una gran técnica para relativizar.
  4. Imagina que tienes una enfermedad incurable
    “No hay nada más importante que la salud” dicen muchos. Estoy de acuerdo. Imagina que estuvieras enferma, de una enfermedad incurable que lo más seguro es que te tenga en cama las 24 horas del día o peor aún, acabe con tu vida. ¿Tu problema actual sigue quitándote el sueño? No se me ocurre mejor forma de relativizar los problemas que recordándonos lo importante en esta vida.
  5. Tu mundo se acaba mañana
    Si el mundo acabara mañana… ¿tu problema seguiría siendo tan relevante? ¿En serio? Muchas veces nos olvidamos de que vivimos en sociedad, que los accidentes ocurren, que incluso el acelerador de partículas puede provocar un agujero negro y que la Tierra desaparezca en cuestión de segundos…

No centremos nuestra atención en nimiedades. Piensa que el mundo es maravilloso y te estás perdiendo su belleza si estás continuamente preocupada en problemas que pueden relativizarse.

Espero que te hayan servido las técnicas y te animes a probarlas. ¡Notarás cambios al instante!

Acerca de la Autora

Ana Vico es Psicóloga y coach experta en emociones. Te ayudará a entrenar tus emociones para que diseñes y vivas la vida que mereces. Se autoproclama defensora de la Felicidad y te anima a que mejores tu Inteligencia Emocional con su MiniCurso “Emociónate“.

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