tracto respiratorio

Por Mikel García

El tracto respiratorio humano se divide en dos sistemas, superior e inferior. El primero está formado por la boca, la nariz, los senos nasales, la faringe (garganta) y la laringe. En cambio, el segundo está compuesto solamente por la tráquea y los pulmones. El resfriado común es un ejemplo de una infección del tracto respiratorio superior, mientras que una infección del tracto inferior suele estar relacionado con la neumonía o la bronquitis aguda.

Infecciones comunes del tracto respiratorio superior

La mayoría de las infecciones agudas del sistema superior son virales y no requieren antibióticos. Asimismo, suelen ser contagiosas y se encuentran entre las razones más comunes por las que los pacientes visitan al médico, especialmente durante los meses de octubre a mayo, la conocida “temporada de resfriados y gripe”.

La Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10) describe esta condición como un proceso infeccioso que afecta el tracto respiratorio superior e incluye síntomas de congestión, estornudos, tos, fiebre y dolor de garganta. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la mayoría de los adultos contraen de 2 a 3 resfriados por año que duran entre 7 y 10 días. En el caso de los niños, tienden a experimentarlos con mayor frecuencia.

Tracto respiratorio

Prevención

Debido a que estos tipos de infecciones son típicamente de naturaleza viral, la prevención y el manejo de los síntomas son factores muy importantes.

En este sentido, la prevención proactiva de infecciones debe incluir atención respiratoria continua a través de la dieta, el estilo de vida y los suplementos dietéticos. Esto significa que concentrarse en mejorar la inmunidad brinda una mejor oportunidad de sobrevivir ileso a la temporada de resfriados y gripe.

Por ejemplo, el consumo de alimentos con alto contenido de vitaminas antioxidantes es un buen punto de partida. Estos incluyen frutas cítricas, bayas, brócoli, espinacas, pimientos, ajo y té verde. Por el contrario, los alimentos fritos, el azúcar y los alimentos procesados pueden debilitar el sistema inmunológico.

De cara a algunas investigaciones, estas muestran que la actividad física constante y el ejercicio de moderado a intenso también pueden contribuir a reducir el riesgo de infecciones del tracto respiratorio.

En un estudio, a las mujeres posmenopáusicas se les asignó 45 minutos de ejercicio de intensidad moderada 5 días a la semana o 45 minutos de estiramiento semanal. Tras un año, se comprobó que las mujeres en el grupo de ejercicio tenían significativamente menos infecciones del tracto respiratorio superior que las del grupo de estiramiento.

Suplementos para ayudar a prevenir y aliviar infecciones de las vías respiratorias superiores

Además de llevar una dieta saludable y realizar una actividad física constante, los suplementos pueden ayudar a prevenir infecciones. La investigación ha demostrado que las vitaminas D, C y zinc, y la hierba equinácea, son beneficiosas para reducir el riesgo de infecciones de las vías respiratorias superiores.

Vitamina C

Según diversas investigaciones, la ingesta de vitamina C puede ayudar a reducir la gravedad y la duración del resfriado común. Además, se ha demostrado en múltiples estudios que puede contribuir a disminuir el riesgo. En un ensayo en el que participaron personas sometidas a un alto estrés físico (atletas y soldados), la suplementación regular con vitamina C redujo el riesgo de desarrollar el resfriado común en un 50%, y en otros estudios, hubo una reducción del 8% en adultos, mientras que la de los niños fue del 14%.

Por otra parte, los autores de una revisión de 2016 concluyeron que el mayor beneficio obtenido de la suplementación con vitamina C es dentro de las 24 horas posteriores a los primeros síntomas del resfriado común y la continuación durante al menos 5 días para reducir el riesgo de desarrollar una afección que empeora. Un ensayo controlado aleatorio, doble ciego y de cinco años de 2005, mostró que la suplementación con vitamina C redujo significativamente la frecuencia del resfriado común en adultos.

Vitamina D

Una revisión sistemática y un metaanálisis de 2017 encontraron que la vitamina D ayudó a proteger contra la infección respiratoria aguda. Especialmente en los participantes del estudio que tenían deficiencia de vitamina D.

Zinc

Un ensayo doble ciego controlado con placebo en el año 2009, con 200 niños de segundo grado, encontró que 10 mg de sulfato de zinc tomados diariamente durante 5 meses brindan una protección significativa contra el resfriado común.

Equinácea

Se trata de una hierba que se usa a menudo para reducir el riesgo de infección, y la evidencia muestra una pequeña reducción en la frecuencia del resfriado con el uso de este tipo de suplemento.

Probióticos

Según una revisión Cochrane de 2015, los probióticos son superiores a un placebo para reducir el riesgo de infecciones del tracto respiratorio superior.

Saúco

Existe una fuerte evidencia clínica de que los suplementos de saúco pueden ayudar a reducir la duración y la gravedad de una infección del tracto respiratorio superior. La clave está en un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo que se realizó en el año 2016. Los participantes fueron viajeros aéreos intercontinentales, aquellos que tomaron saúco tenían significativamente menos resfriados que el grupo de placebo. Entre los que desarrollaron un resfriado tuvieron síntomas menos severos y su infección no duró tanto como aquellos que ingirieron el placebo. Los investigadores comentaron que esto era especialmente significativo porque los viajeros aéreos tienden a tener más estrés, especialmente en sus sistemas respiratorios.

Respecto a un metaanálisis de 2019 de ensayos clínicos aleatorizados y controlados, se mostró que la baya del saúco era eficaz para reducir los síntomas de las vías respiratorias superiores. Los investigadores concluyeron que la baya del saúco es una “alternativa más segura a los medicamentos recetados para los casos de rutina del resfriado común y la gripe”.

Conclusiones

Ya sabemos que contraer una infección del tracto respiratorio superior no es divertido. Dentro de las 24 horas posteriores al primer signo de infección, puede ser aconsejable comenzar a tomar algunos de los nutrientes específicos que se han mencionado en este artículo, incluida la baya del saúco para el manejo de los síntomas.

Recuerda que para apoyar la salud de tu sistema inmunológico, es recomendable seguir una dieta saludable, practicar ejercicio a diario y tomar suplementos dietéticos.

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