cannabis

Cuando se habla de cultivo de cannabis, destacar que es uno más especializados y con mayores conocimientos por parte de sus aficionados de todo el mundo. Esto se debe, sobre todo, a que la planta de cannabis necesita de unos cuidados y aportes muy concretos, sobre todo cuando se busca obtener de ella cogollos de calidad, por lo que se hace necesario aprender a reconocer cada carencia de la planta.

Uno de los puntos clave en este sentido es conseguir encontrar el equilibrio perfecto de nutrientes. Y puesto que cada planta es diferente y las necesidades varían en función de las circunstancias, no existe nada tan conveniente como una fórmula universal: hay que trabajar cada individuo de forma independiente. Por suerte, empresas como The Green Brand ofrecen un amplio abanico de productos especializados con los que trabajar, aunque el toque final depende de la habilidad del grower al aplicarlos.

Carencias y excesos

Hay un abanico de macronutrientes y micronutrientes que toda planta de cannabis necesita, y dado que el exceso es tan perjudicial como la carencia de estos, no basta con aportar a la planta una gran cantidad de todos ellos.

De hecho, el exceso de determinados nutrientes, además de afectar al sabor del producto y provocar quemaduras en las hojas, es notablemente más difícil de corregir que la carencia de los mismos. Cuando una planta de cannabis sufre de exceso de nutrientes será necesario aplicarle un limpiador, además de soluciones enzimáticas que ayuden a descomponer las raíces muertas y nutrientes sobrantes.

cannabis

Con las deficiencias, en cambio, habitualmente es suficiente con darle a la planta un aporte del nutriente que le falta, siendo lo más difícil identificar correctamente de cuál se trata. Las carencias de nutrientes de gravedad se dejan notar en que la planta se debilita, siendo más proclive a desarrollar enfermedades o sufrir el ataque de plagas, además de mermar considerablemente su producción de cogollos y la potencia y tamaño de estos.

Teniendo esto en cuenta, siempre es preferible quedarse corto que pasarse con el fertilizante y los nutrientes, ya que solucionar lo primero es mucho más sencillo.

Nutrientes primarios

Son el nitrógeno, el fósforo y el potasio, o N, P y K. Son la base del aporte de energía para la planta, y por tanto también los más importantes.

  • Con el nitrógeno, su carencia se nota en que las hojas más antiguas amarillean y pierden brillo, extendiéndose hacia las hojas más jóvenes. Las nuevas crecen más pequeñas y toda la planta mengua su crecimiento. El exceso provoca un follaje y tallos debilitados, de excesivo verdor en las hojas, que sube de abajo hacia las hojas nuevas.
  • La carencia de fósforo provoca que todo el crecimiento se frene, además de hacer que los peciolos se amoraten. El exceso da lugar a hojas nuevas con muestras de clorosis y a que las hojas muestren sus bordes quemados.
  • El exceso de potasio provoca hojas finas y clorosis en los brotes jóvenes, además de hacer retroceder las raíces. Su deficiencia deja tallos débiles, quemaduras en las puntas y bordes de las hojas y una floración tardía.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • EMPIEZA YA A COMER SANO

    ‘Comer sano sin excusas: Un plan sencillo en 5 pasos’

    Suscríbete y recibe nuestra guía de regalo:

  • Al continuar utilizando este sitio, acepto el uso de cookies. Más información

    Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

    Cerrar